Smart Green

Inmótica: la tecnología punta para ser eficiente energéticamente

Con la inmótica se reduce el consumo de energía. Conoce aquí más sobre esta tecnología, sus usos, ventajas y aportes al cuidado del medio ambiente-1

A diario aparecen nuevas soluciones tecnológicas que permiten mejorar la calidad de vida. Desde aplicaciones para controlar la calefacción hasta sensores para la iluminación. Está claro que la automatización inteligente es una de las herramientas más útiles para la eficiencia energética. Por ello, hoy te mostramos qué es la inmótica y qué beneficios tiene. ¿Estás listo? ¡Sigue leyendo y te contamos!

¿Qué es la inmótica?

La inmótica es el conjunto de tecnologías aplicadas al control y la automatización inteligente de edificios. Todo ello, teniendo en cuenta una gestión eficiente del uso de la energía, además de aportar seguridad y confort.

Asimismo, mejora las telecomunicaciones y reduce costes y tiempo. También, ofrece nuevas formas de entretenimiento, ocio y otros servicios dentro de esos grandes inmuebles.

Imagina, por ejemplo, cómo serían tus vacaciones de verano disfrutando en un buen hotel de los beneficios de la inmótica. Seguro que sería una experiencia maravillosa, ¿verdad?

Diferencias entre inmótica y domótica

Pese a lo que algunos piensan, la domotización y la inmótica no son sistemas antagónicos. En general, la principal característica que las diferencia es que la primera controla y gestiona las aplicaciones inteligentes para una vivienda. Mientras que la segunda lo hace en un edificio de mayores dimensiones.

Por la diversidad de los edificios, la inmótica es, con respecto a la domótica en casa:

Importancia y beneficios

La inmótica representa grandes ventajas a la hora de automatizar y gestionar procesos. Aquí te presentamos algunas:

El objetivo es mejorar las necesidades sobre el funcionamiento del edificio, optimizando al mínimo su coste. Todo ello conllevará a una reducción de los gastos en los sistemas de iluminación, redes eléctricas y climatización de los espacios. Y ello, sin perder de vista un punto muy importante: un menor daño al entorno.

Usos de la inmótica

Gracias a la inmótica, desde un solo dispositivo es posible controlar y gestionar, por ejemplo:

Una de las principales ventajas de estos sistemas consiste en la eficiencia energética. En ese sentido, cada vez es más frecuente ver edificios que optan por la energía fotovoltaica para optimizar su consumo. ¡Y esto tiene importantes beneficios!

La instalación de paneles similares a los que existen en plantas solares proporciona energía renovable sin necesidad de recurrir a una central solar. Teniendo en cuenta que este consumo también es gestionable desde el sistema del inmueble, se trata de una opción sumamente valiosa para reducir costes energéticos.

En definitiva, con la inmótica se transforma la empresa en un negocio inteligente. Por ejemplo, se puede regular la temperatura dependiendo de la las condiciones del tiempo. De esta forma se puede ahorrar hasta un 40% en calefacción.

Este control inteligente de edificios es una tecnología cuyo uso y aplicación va en ascenso. De acuerdo con la Asociación Española de Domótica e Inmótica, el volumen de facturación de los fabricantes de sistemas de control y automatización de viviendas y edificios en 2018 ascendió a 79 millones de euros, un 40% más que el año anterior.

Edificios inteligentes: eficiencia energética y sostenibilidad

Está claro que dotar a las instalaciones con tecnología inmótica ayuda a reducir el gasto energético. Y a la vez, estas se hacen más sostenibles con el medio ambiente. Por si fuera poco, ofrece una atractiva idea de progreso y modernidad. Así como reducir, reutilizar y reciclar o apostar por los materiales reciclados para contribuir al cuidado del entorno, esto también lo hace la inmótica. No hay duda entonces de que los edificios inteligentes son sinónimo de seguridad y confort, pero también de eficiencia energética y sostenibilidad.

Salir de la versión móvil